La legendaria cara Norte del Eiger, espectaculo que pude disfrutar el pasado Diciembre.


jueves, 24 de abril de 2008

En Alemania no hay recogevasos.

Cuando sales una noche en Tübingen y visitas un bar, un pub, o una discoteca, lo primero que te llama la atención es la ausencia de humo. Una de las imágenes que tengo grabadas en la memoria en relación a mis salidas nocturnas en España es el irrespirable ambiente de los bares y salas de fiestas, producto del sofocante calor y el humo del tabaco. Una de las primeras actividades que debes realizar por la mañana después de salir una noche por una ciudad española es airear la ropa. Como mínimo, sino echarla al cesto de la ropa sucia. Yo no soy fumador, ni he acostumbrado a quejarme de los fumadores, sin embargo, he de reconocer que los locales de fiesta libres de humo son muy agradables. La maniobra de tendido y aireado de la ropa de antaño, aquí no es necesaria, y eso se agradece. A veces, miro con asombro como en un lugar tan grande y con tanta gente no hay ni un cigarrillo encendido. Pero hay amigo, es otra cultura. La de salir fuera siempre que se quiere fumar en un sitio público, y ésta, no es una labor a veces agradable, ya que más de una vez me he encontrado con decenas de personas a la puerta de las facultades fumando su cigarrito aguantando estoicamente lo que caiga, que en ocasiones son chuzos de punta, y otras temperaturas que asustan al más valiente.
Otra interesante peculiaridad es la ausencia de recogevasos. Recuerdo por Segovia como en los bares atestados de gente se movía penosamente una persona abriéndose paso entre la multitud, en ocasiones a empujones, portando una caja de botellas y donde iba depositando vasos y botellas vacías o medio vacías. Siempre pensé que ese era un trabajo duro, no sólo por la caja de botellas que llevas con una mano en todo lo alto, sino por la ardua labor de abrirte paso entre la multitud apelotonada y un poco descontrolada, y eso, una y otra vez. Pues bien. Aquí esa figura, que tan noble labor desarrolla como es la del recogevasos no existe. Cuando vas a la barra y pides, con la consumión te dan una fichita de plástico (el famoso Pfand), que no sé si tendrá traducción, pero que básicamente consiste en que cuando pagas la consumición pagas una cantidad añadida, (por ejemplo dos euros) por la fianza del vaso o la botella. De este modo, cuando acabas de consumir el producto, no dejas el vaso abandonado, sino que vas a la barra y recuperas el dinero de la fianza. De este modo, se dice adiós a la noble profesión del recogevasos. El Pfand, también existe en las botellas de plástico que compras en el supermercado, y que por cada una de ellas pagas 0,25€ de más. Que te son devueltos al introducir nuevamente los envases vacíos en una maquina. Una idea muy interesante de recogida de residuos. Aunque la recogida de residuos es cosa curiosa y otro día le dedicaré una entrada entera.
Otra de las curiosidades que me ha llamado poderosamente la atención es el transporte nocturno en Tübingen. Existen algunas lineas de autobús nocturno, que es poco habitual que la gente las utilice. De manera que, aunque tengan un horario y un recorrido programado, pasan si, y sólo si, tu llamas previamente (con media hora de antelación) y dices que vas a coger el bus. Te preguntan cuantos vais, y normalmente vienen con una furgoneta de 8 ó 9 plazas, y no con un autobús. Hacen el recorrido desde la parada donde tu dices que vas a estar, hasta la parada en que te bajas, y luego nuevamente se va al garaje. Muy curioso, verdad?. También, existe una modalidad de taxi compartido, en los que se llama y pides que te recojan, pero no te llevan directamente a tu destino, sino que van recogiendo a gente, por el camino o que traen gente y les van a llevar antes que a ti. La ventaja radica en el precio; 3€ cualquier trayecto, ya sea más largo o más corto. Esto si, si no sabes alemán bien, quizá te la peguen como a unos amigos que les cobraron más de 14€ una noche. Y es que, al igual que en todos lados, aquí también existe la picaresca, los aprovechados y los caraduras.
Un saludo

martes, 22 de abril de 2008

Cine latino en Tübingen.

Estos días tenemos en Tübingen un ciclo de cine latino, en el que se están proyectando películas españolas o latinoamericanas. Esta coyuntura me permitía ir al cine por primera vez desde que llegué a Alemania. Ya que mi nivel de alemán aún no me permite seguir el argumento de las películas con garantías de que me entere de algo. Así que, teniendo en cuenta que todos los títulos que se proyectaban son películas desconocidas para el gran público -y por tanto, para mi también-, decidimos ir a ver la película que más se ajustaba al día y hora que queríamos ir; sábado por la noche.
En ese pase se proyectaba "En la ciudad de Syilvia", y al ciclo había asistido el mismo director de la película; José Luis Guerín, que hizo una pequeña presentación de la película. Comentando que esta película la había hecho para "los que les gustaba ver y escuchar". El resultado es una película con planos prolongadísimos, un desarrollo lento y anodino, en el que los diálogos brillaban por su ausencia. Brevemente decir que, la película trata sobre un joven pintor que observa mujeres en la terraza de un bar. Normalmente, pinta los retratos de esas mujeres que observa, pero sólo de aquellas que más atraen su atención. Casualmente, ve a una joven que le impresiona notablemente -según se sabe después, por pensar que era otra persona conocida- y decide seguirla por toda la ciudad -que es Estrasburgo-. Esta persecución silenciosa, en lo que se refiere a diálogos, dura casi la mitad de la película. Finalmente, el joven pintor decide hablar con ella, para descubrir fatídicamente que no es la persona que pensaba. Y la película finaliza, con la búsqueda del chico por los lugares que el día anterior había recorrido en su persecución, en la ilusión de volverse a encontrar con tan cautivadora desconocida.
Y ahora a lo que iba. Mi desilusión no fue producto de lo buena o lo mala que fuera la película. Que a mi no me gusto -todo sea dicho-. Sino que para una vez que voy al cine en Alemania pensando que voy a escuchar castellano, me encuentro con una película española, eso si. Pero en lengua francesa y subtitulada al inglés. No hay más que decir. Sin comentarios.
Un saludo

domingo, 6 de abril de 2008

Mis inicios en el deporte blanco.

Hace tiempo que no dedico un rato a mi blog. Pero hace tiempo que tengo varias cuestiones a las que me gustaría dedicarle unas lineas aquí. Una de esas cosas es la bici como medio de transporte en este país. Es algo que me apasiona y de la que tengo ganas de escribir desde que comencé con este blog, otra es la recogida de residuos en Tübingen, que es bastante curiosa. Pero hoy empezaré por contar un poquito mis inicios en el esquí, y dentro de unos días, escribiré sobre mis vacaciones de semana santa en España. Porque me parece curioso como hasta que no he sido emigrante no me he interesado mucho por conocer mi propio país, y ahora siempre que voy, y con la excusa de que Anais quiere conocer tal o cual ciudad, me paso por las ciudades, antes tan cercanas, y ahora tan lejanas, para descubrir con sorpresa, lo que ahí había y hasta ese momento desconocía. Pero eso será otro día.


Hace unas tres semanas, estuvimos a visitar a una amiga de Anais que vive en Ginebra (Genf o Geneve, en alemán y francés, respectivamente). La frontera Suiza está relativamente cerca de aquí, sin embargo, hasta Ginebra tenemos un viaje bastante largo. Estuvimos allí un par de días, el primero le dedicamos a hacer un poco de turismo. La ciudad está en la linea de las ciudades centro-norte europeas que conozco. No sabría como describirlo, pero tienen un aire muy parecido, en ellas se respira una cierta atmósfera parecida, y eso no quiere decir que sean ciudades muy contaminadas. Pues se trata más del contrario. Ginebra está rodeada de montañas, con los Alpes a escasos 20 km, y un lago de varias decenas de km. Existen bastantes espacios verdes, y por lo que he podido percibir, no parece una ciudad muy estresada, ni estresante.




La mencionada amiga de Anais se llama Vanesa, y es francesa, no obstante, Ginebra es la zona francesa de Suiza. De modo, que mi pobre alemán no me sirvió de nada. Miento, para comunicarme con Florian. Que es el novio de Vanesa. Bueno, una vez introducidas las presentaciones, seguiré con la historia. La cuestión es que, los padres de Florian, tienen una casa en el Grand Bornan, en plenos Alpes franceses. Y como Anais y yo queríamos esquiar, la opción parecía obvia. De modo que, nos desplazamos a la casa de los Alpes el Sábado por la tarde de manera que al día siguiente fuéramos los primeros en estar en las pistas. Al final, nada de esto fue así. Pues vinieron algunos amigos con nosotros y estuvimos jugando a la Wii hasta altas horas. Menos mal que este tipo de videojuegos requiere de movimiento, porque ya os podéis imaginar como está una casa en plena montaña y que lleva varias semanas sin abrirse. La casa no se calentó, hasta la hora de volvernos (lastima no tener más tiempo).



















El resultado es que de la idea de ser los primeros en las pistas, quedó en que eramos de los últimos (las 11:30h, más o menos). Y eso que el remonte estaba a 100 metros de donde dormimos. Yo iba surtido con indumentaria y material prestado, con lo que eso que me ahorraba de alquiler. Ese fue un punto a nuestro favor importante, el segundo, es que al pagar el pase de entrada en las pistas, la cajera se confundió y no nos cobro nada. Que suerte!!!!!





Luego comencé a hacer mis pinitos en este deporte. No hace falta decir que yo no había esquiado nunca (sólo una mañana hace varios años, con nefastos resultados). Con lo que estuve buena parte del tiempo en el suelo o intentando levantarme. No obstante, poco a poco fui cogiendo el truquito y con el tiempo, ya me deslizaba un poco, aunque sin ningún control y sin capacidad de frenar. La incapacidad de frenar es un inconveniente importante grande cuando vas acompañado de gente que esquia desde hace muchos años, y no pueden comprender como te da miedo dejarte caer por pendientes que tu ves peligrosísimas y ellos las ven casi planas. Esta circunstancia me llevó a verme en lo alto de una pendiente por la que mis acompañantes me insistían que me lanzara. Cosa a la que yo me negaba en redondo. Ni hablar!!!, decía yo. Pues a la pendiente (que para mi era enormidad) se sumaba que abajo había una especie de concierto. Yo me veía dirigiéndome directo hacía el escenario como caballo desbocado, y sin capacidad de frenar. Estos pensamientos, me tentaban a quitarme los esquíes y bajar andando, mientras Anais intentaba engañarme diciendome que andando era mucho más peligroso, que me podía resbalar. Joder. Resbalar, pero no es eso lo que haces cuando esquías, donde está el mayor peligro entonces. Finalmente, con muchos apuros y mucho miedo conseguí bajar la pendiente. Una prueba de fuego fue esta, que me ayudo a perder un poco el miedo y a ver otras pistas relativamente sencillas. Y en estas otras pistas, pasé el resto de la jornada. Desarrollando cualidades poco a poco, mientras el resto del grupo subía a enclaves más complicados. Cuando estos volvieron, les quise mostrar mis mejoras, e hicimos una última bajada. Y el resultado fue desastroso. Sufrí la caída más aparatosa de toda la jornada. Un culetazo de consideración. No obstante, me gustó mucho y estaba resignado a que este año no volvería a esquiar más.



Pero me equivoqué. La semana pasada, improvisamos un fin de semana en Zürich. Allí vive la hermana de Anais, con lo que tenemos alojamiento en su casa. Y decidimos ir a pasar el fin de semana (está a dos horas y media de aquí). La idea era aprovechar las últimas nevadas de la semana anterior y tener un finde "blanco". Y así fue. El primer día Domingo (yo libro Domingos y Lunes). Nos desplazamos a Hoch-Ybrig, una estación invernal a una hora de Zürich. Tuvimos un día soleado y con una temperatura muy agradable. A medida que avanzaba el día noté que había dado un salto de calidad importante, de no tener ningún control, y hacer los virajes a duras penas, comencé a ganar seguridad y a partir de mediodía ya esquiaba en paralelo, y no haciendo cuña, como antes. Este aspecto me daba mucha seguridad, pues adquirí mucho control y la capacidad de parar en seco. Aprovechamos hasta que cerraron los remontes, y después como aun quedaban horas de luz, bajamos al coche para coger las raquetas de nieve, y hacer un par de horas y media. Las compramos en Decathlon, a principios de invierno, pensando que las podríamos utilizar mucho más, pero este año ha nevado mucho menos de lo habitual, y no las habíamos podidos estrenar. Estuvo bastante bien subimos un piquito y nuevamente para abajo. Un día muy completo, y agotador.



Al día siguiente, volvimos a desplazarnos dirección Alpes. Como el día anterior habíamos hecho casi todas las pistas, fuimos a otra estación. En este caso elegimos Flumserberg. El tiempo tenía bastante poco que ver con el día anterior. Había bastantes nubes, pero pudimos esquiar con normalidad, hasta la tarde. Después de comer subimos al punto más alto de la estación a 2.000 mts, había una niebla que no te dejaba ver nada. Incluso nos salimos de la pista, y no sabíamos por donde iba ésta. Y la gente que llegaba detrás de nosotros nos seguían y también se salían de pista. Afortunadamente, pasó un chico con snowboard que conocía la pista, y nos marcó un poco el camino a seguir, con lo que volvimos a pista y conseguimos llegar hasta donde la niebla no era tan espesa. Y ya no volvimos a subir más tan alto. Aprovechamos el resto de la jornada haciendo otras pistas más bajas, hasta la hora de cierre. Este segundo día continué progresando, y le perdí el miedo totalmente a las pistas rojas. Seguí mejorando, y además de ganar seguridad y más técnica, noté que ganaba velocidad con respecto al día anterior.

La pena es que este año ya si que no tendré más oportunidades de esquiar. Y no será por falta de ganas. Me acabo de iniciar en este deporte, pero me ha gustado mucho. Ahora me pregunto como estando a menos de una hora de coche de las pistas de la sierra de Guadarrama (Valdesqui), no había ido nada más que una vez. Es un deporte, caro. No se puede ir todos los días, pero no supone mucho más que salir una noche a cenar y a tomar una copa. Pero bueno, así ha sido. Ahora a esperar las nevadas del año que viene. Esto si el tiempo no nos sorprende, y nieva en Mayo o a finales de Abril, cosa que no me sorprendería del todo, pues el clima actualmente está loco, y creo que deberemos acostumbrarnos a que dentro de no mucho veamos nieve en Mayo y 30°C en Noviembre o Diciembre.

Un saludo

martes, 4 de marzo de 2008

Halbmarathon Frankfurt


Este fin de semana, hemos tenido la inesperada visita de Emma. Muchos os preguntareis quién es Emma. Resulta que dicha visitante es una tormenta de vientos casi huracanados que ha azotado el centro de Europa durante todo el fin de semana. La visita ha sido especialmente incomoda si tenemos en cuenta que el Domingo corrimos una media maratón. Y 21 km de carrera y viento no son buenos compañeros de viaje.












Hace mes y medio que decidimos correr esta carrera y nos inscribimos en la Halbmarathon de Frankfurt. Aprovechando que esta es una ciudad bastante grande (lo que asegura una buena participación y bastante ambiente) y en ella tenemos alojamiento (en casa de los padres de Anais). Cuando nos inscribimos busque un plan de entrenamiento para hacer una media maratón en menos de 1 hora 20 min, ya que está era mi mejor marca en esta distancia (Noviembre 2006, Castellón). Encontré uno que planteaba un entrenamiento de 11 semanas y cinco días de entrenamiento por semana. Como sólo me quedaban seis semanas y cinco días a la semana son muchos si además se quiere ir a nadar, seguí el entrenamiento un poco a mi manera. Hacía 3 ó 4 días. Dos con las series que marcaba el plan, y los otros dos con rodajes más largos. Pero en el plan marcaba rodajes sobre la hora y media, y yo en ningún caso supere la hora. Lo que provocó que no entrenara sobre distancias largas y eso, se nota en el kilómetro 14, cuando llevas una hora, pero aun te queda un buen trecho.


El día de la prueba, como ya os comentaba, amaneció un día muy desapacible, con viento, lluvia, etc. En principio, había más de 3.000 inscritos, pero las condiciones climáticas hizo que más de uno se quedara en casa. Hasta unos pocos minutos antes de la salida, la gente permanecía a resguardo debajo de los puentes y bajo las cornisas. Se dieron dos salidas, la primera para la élite y minuto y medio después la nuestra. Mi idea era intentar bajar de una hora veinte, para saber los parciales que tenía que hacer, me apunté en la mano los tiempos que tenía que llevar en el km 5, 10, 15 y 20. Pero el cronometro no me funcionó, así que toda la planificación no sirvió de nada. Tenía muy claro que con el viento que había era necesario integrarse dentro de un grupo, porque solo el viento te desgasta mucho más. Así, desde el principio me coloqué en el segundo grupo. Estos primeros kms discurren por autopista, tres carriles cortados para nosotros, pero con el inconveniente de la falta de público animando. Poco a poco, el grupo se deshace y yo avanzo con otros dos corredores hacia delante (decir, que permanecí toda la carrera con ellos, y siempre detrás, para evitar el aire). Me llevan a un ritmo alto y con el que me encuentro cómodo. Hasta el 10, los kms pasan volando. Después las cosas se ponen bastante más complicadas. Unas veces uno, otras otro, mis compañeros de carreras llevan al trío a un ritmo muy bueno. Pasamos por el km 10 en 37:15. Lo que me indicaba que con ese ritmo estaríamos en meta en menos de 1 h 20.


Desde el 10, hasta el 17, subimos el ritmo, y hay momentos en los que voy muy, muy justo para poder continuar con el ritmo de mis compañeros. En el km 17 siento una sensación muy agradable; me quedaban muy pocos km, el aire daba de culo y sabía que a ese ritmo la buena marca era segura. Tenía la sensación de volar, de ir muy rápido y sin explicármelo muy bien marcho a una velocidad que a mi mismo me sorprende. Pero esa sensación es ficticia, puesto que, después de un giro cambiamos de orientación y el aire pega de cara. Aquí, la cosa se pone muy fea. Uno de mis compañeros nos abandona y se va hacia delante. Yo continuo con el otro, con el que llego a meta después de que los dos últimos kilómetros se me hagan muy, muy largos.


Finalmente, entro en meta con 1:18:16, y en el puesto 20. Me quedo muy contento con la carrera que hice, y con la sensación que será difícil mejorar este tiempo en el futuro. Incluso, llegué a adelantar a la primera mujer (una keniata muy guapa), que había salido minuto y medio antes. Finalmente, llegan 2100 hombres y 600 mujeres. Anais hace el puesto 81 entre las féminas, con un tiempo de 1:46:00. Los dos contentos. Ella acaba su primera media, con muy buenas sensaciones, y buen tiempo, después de no poder entrenar mucho por los exámenes. Y yo, también satisfecho, después de bajar mi mejor marca en la distancia (que era el objetivo) y acabar más adelante que nunca.

Un saludo.

lunes, 25 de febrero de 2008

Nuevas formas de entrenamiento.

En una entrada anterior ya hablaba sobre la Marmotte, una marcha cicloturista que discurre por territorio francés. Concretamente en Los Alpes franceses. Ese, es uno de los proyectos para el próximo verano. Como hace unas semanas ya pensaba, ahí nos vamos a encontrar un buen puñado de amigos, que por razones del destino nos encontramos unos a bastante distancia de los otros. Anais y yo, ya hemos formalizado la inscripción. En principio, ella pensaba inscribirse a la mini-marmotte, que viene a ser la mitad del recorrido original, pero finalmente, se animó y nos hemos inscrito los dos en la distancia larga.

Todo ello, significa que si queremos completar este reto, habrá que entrenar mucho esta primavera con la bici. La cosa ya ha empezado. Con el buen tiempo que nos acompaña, el sábado hicimos la primera salida del año en bici de carretera, y yo por mi parte, fui un día con gente del grupo de triatlón de la universidad a hacer una ruta con montainbike. Es decir, que si el buen tiempo nos sigue acompañando, la preparación para la Marmotte no ha hecho más que comenzar.

Hace unos días, en una cadena de emails, se estaba discutiendo sobre como había que entrenar la bici, cual era la mejor estrategia. Rafa, un amigo y apasionado de la bici, nos daba su receta, que consistía en plantear batalla y un poco de competencia en cuanto la carretera miraba hacia arriba. Este método, como él bien indicaba, es el que nos sirvió el año pasado para hacer Quebrantahuesos (una marcha por el pirineo aragonés y parte de Francia de 205Km), sin mayores problemas. Pero yo, por mi parte, replicaba indicándoles mi nuevo método de entrenamiento. La descripción, que hice hace unos días era algo así:


"Yo este año estoy poniendo en práctica un novedoso sistema. No están comprobados los resultados del mismo, pero está acorde con los planteamientos teórico-prácticos que recomiendan los más prestigiosos entrenadores y expertos en triatlón. Dicha metodología consiste en lo siguiente:

El deportista ha de madrugar notablemente para llevar a cabo su entrenamiento diario de ciclismo. Esto es decir, se ha de levantar en torno a las 6:00 h. Se trata de evitar el calor y la deshidratación y, por otro lado, comenzar desde el principio con un ritmo acelerado en busqueda del calor que combata el frío ambiente (-1°). Una vez que se ha realizado correctamente el calentamiento, y tras un obligado paron (que denominaremos "clasificación postal"), comienza lo verdaderamente duro del entrenamiento. Se añade a la bici un peso que oscila sobre los 15 y 20 kg (las posibilidades son múltiples, en mi caso utilizo paquetes, periodicos, catálogos, y correo en general). Una vez que se ha suplementadoa la bici con el peso correspondiente, comenzamos a rodar. Eso si, por terreno duro. Subida, bajada, nueva subida, nueva bajada, así constantemente hasta completar un total entre 3 y 4 horas.

Para ganar potencia explosiva, bajaremos de la bici cada pocos metros, y caminaremos un poco, subiremos escaleras, etc. Para nuevamente subir a la bici y volver a la arrancada desde cero. Esto es mucho más beneficioso cuando se hace cuesta arriba. Que es cuando trabajamos en nuestro límite aeróbico. Este entrenamiento no sólo aporta potencia y resistencia en la bici, sino que también, puedes trabajar la técnica de transición. Esto es debido a que se practica mucho la subida y la bajada de la bici. Recordar que en las transiciones se pierden segundos preciosos, que se pueden ahorrar si tienes muy practicado el tema de la "bajadita" y la subida a la bici. Con este entrenamiento, se repite este ejercicio de subir y bajar sobre las 200 veces. Y finalmente llegas a casa, tras un duro día de entrenamiento-reparto-.

Se ha de advertir, que aun no están comprobados los resultados del citado método. Y habrá que esperar al verano (en la Marmotte y Malterdingen) para ver si el entrenamiento da sus frutos. Pero yo confio plenamente en el método. Acaso no fue así como gano Lance Armstrong, siete Tour de Francia. Pues él formaba parte del US Postal, y yo lo hago en la competencia del Deutsche Post. Por lo que, interpreto que su entrenamiento y el mio sería similar".


Varios meses después de comenzar con el citado entrenamiento, comienzan a saltar las señales de alarma; mi rendimiento, no se asemeja ni de lejos al de Lance Armsrong. Me mantengo en un nivel de mediocridad similar a los abueletes que salen los domingos con la bici a hacer unos kilómetros y, sobre todo, a almorzar copiosamente. Ante los deficientes resultados, son muchas las dudas que me asaltan. Dónde radica la diferencia entre el americano y yo. Si ambos seguimos el mismo entrenamiento, las diferencias deberían ser mínimas. Quizás la clave esté en la alimentación propia de EE.UU., a base de hamburguesas de Burger King, y pollo del Kentucky fried chicken. Siempre he tenido la idea que ese tipo de alimentación no era lo más saludable, pero quizá ese mega-aporte calórico, sea lo que me dé el salto de calidad que busco. O quizá, la diferencia esté en que en la US Postal se distribuya correo de forma másiva, y sus empleados estén sometidos a un regimen tiranico de explotación y jornadas laborales inacabables. Aunque yo creía que en una sociedad tan tecnológica, lo más habitual eran las comunicaciones vía Internet. No sé. Otra posibilidad, es que en Texas (de donde procede nuestro agrabio comparativo) al existir una población tan diseminada (extendida en el territorio, con muchos kilometros desde un rancho a otro) los carteros hayan de recorrer muchas millas (como dirian ellos) para entregar la tan esperada correspondencia. En definitiva, son muchas la variables que pueden afectar, y no me queda claro cual es la más relevante. Otra posibilidad es que las peculiaridades germanas influyan negativamente en el rendimiento. Con lo que me viene a la cabeza el exceso de salchichas, kuchen (pastel) y cerveza. Pero son muchos los importantes ciclistas alemanes que también habrán pasado por este regimen de alimentación, o por este clima, sin que ello les haya impedido llegar a ser grandes campeones.

No puedo concluir, con una solución a la cuestión. Sin embargo, seguiré confiando en el mencionado método de entrenamiento, hasta que mi precario alemán, me permita cambiar de aires en el terreno profesional. Hasta ese momento, seguiré entrenado cada día. O en su versión menos divertida y lúdica; trabajando como cartero en bicicleta.

Os adjunto cuatro fotos. Dos son de Schönbuch, el parque natural que rodea Tübingen, y por el que hacemos nuestras salidas de montainbike. Muy bonito, como podreis observar. Y otras dos son de carteras en bici. Una de la Deutsche Post, y la otra de Smail, la empresa en la que trabajo.

Con la esperanza de haber arrancado una sonrrisa, os mando un saludo.

Jose





lunes, 4 de febrero de 2008

Wurmlinger Kapelle

Ayer era Domingo. Si a eso se le suma que amaneció un día de sol radiante, la combinación obliga. Por aquí, cuando el sol brilla con la intensidad que ayer lo hacía, surge un impulso irrefrenable de salir a la calle y disfrutar de esos rayos, tan escasos por estos lares, que aportan calor y luminosidad. Bien digo, ayer, hacía sol, y como cada Domingo, que el tiempo lo permite, hicimos una pequeña ruta de senderismo por las zonas boscosas que rodean Tübingen. La verdad, es que existe una variedad interesante de caminos, rutas y senderos por los que perderse en esta ciudad, y muchos de ellos deparan grandes sorpresas. Si hace algunas semanas os contaba mi visita a Kloster Bebenhausen, en este caso nuestros pasos se encaminaron a una capilla cercana ubicada en lo más alto de una pequeña colina. La construcción data de finales del siglo XVII, y más que por la belleza de la edificación, ya que no nos encontramos ante una maravilla arquitectónica, lo que te deja un poso agradable es el enclave, la vista que desde ahí arriba se puede disfrutar. Sin olvidar, lo agradable del paseo y del paisaje que te acompaña durante éste. Porque, aunque hiciera buen día, el bosque estaba helado, y la vegatación escarchada desprendía la luminosidad y la claridad propias de la nieve y el hielo cuando reciben la luz solar.

Cuando abandonas la ciudad existe un no deseñable número de posibles caminos, unos asfaltados a modo de carriles bici, otros caminos rurales y como no, las sendas propias de las zonas boscosas. En definitva, son muchas las opciones de hacer camino, porque aquí, por esos caminos asfaltados se llega a otras ciudades de una forma más rápida y lineal. Son carriles bici, que por esta región inundan las praderas, los bosques, y las llanuras de terreno cultivado. Para un amante de la bici como yo, las posibildades son casi infinitas. Con bici de carretera o con la de montaña, salir y perderse por un sinfín de caminos y de bellos parajes es una idea tan atractiva, que incluso ahora, en este momento, escribiendo estas lineas, puedo imaginarme ahí con una intensidad propia de un sueño o una experiencia real.


Concretando. El paseo duró unas tres horas y media, ida y vuelta, con una parada obligada en la capilla, disfrutando de las vistas, de los pueblos cercanos que desde ahí arriba se pueden vislumbrar. Para mi, son los pueblos que me imagino en los cuentos, especialmente, en los cuentos navideños. Pero Anais me saca de mi ensoñación, y me pone en la realidad; "son sólo pueblos alemanes, ni tan peculiares, ni tan bonitos". Yo no digo que sean más o menos bonitos, sólo que, quizá por ser diferente a lo que conocía, se asemeja a la idea que muchas veces me he hecho en las descripciones de lugares, especialmente de la literatura infantil. Creo que no soy el único que ve algo especial en este lugar, ahí arriba existe un pequeño cementerio con medio centenar de tumbas, gente relevante; alcaldes, profesores, religiosos, etc. (no creo que sea económico el descanso eterno en una pequeña parcela de éstas). Supongo, que ellos también valoran la tranquilidad que ahí arriba se respira.

Porque, no se si lo he dicho ya, pero ayer hacía un día radiante. Y en días como esos, comer una manzana con el sol de frente, encima de los cuatro o cinco pueblos que nos rodeaban, me recuerda a otros momentos, a otras latitudes. Quizá: a las cevecitas en la playa de Cullera después de nadar en el mar en pleno Otoño o, incluso Invierno; también al bocadillo en algún pico de la sierra de Guadarrama después de varias horas de caminata. Son momentos de una tranquilidad y silencio desmedido, y los disfruto intensamente. Pero sólo con una condición, ha de ser un día radiante, como ayer. Porque si no lo he dicho, ayer hacia un día radiante.
Un saludo.

jueves, 24 de enero de 2008

Adaptando una afición.

Normalmente he dedicado todas las entradas de este blog a cuestiones anecdóticas o curiosas que me han sucedido desde que llegue a Alemania hace unos meses. Sin embargo, mi intención es dedicar esta entrada a la que actualmente considero mi mayor pasión; el triatlón. Para aquellos no iniciados en este deporte, simplemente contar que tiene su origen en Hawaii, -según la leyenda- este deporte surge a raíz de una apuesta entre marines americanos para dilucidar que prueba era la más dura y completa de las que se disputaba en la isla. Las opciones eran; una prueba de natación de 3,8 km (la Waikiki Roughwater Swim), otra de ciclismo de 180 km (el Around Oahu Bike Race) y por último, el conocido maratón (el maratón de Honolulu -42,195 km). La disputa se cerro finalmente concluyendo que el deportista más completo y la carrera más dura era la unión de estas tres pruebas deportivas, y así, en 1978 se celebra por primea vez esta prueba, que posteriormente da origen al Ironman de Hawaii (la Meca del triatlón actual). A parte del Ironman -que es la distancia más larga- existen otras muchas distancias menores, llegando hasta los llamados sprints (750 mt de natación, 20 km de bici y 5 de carrera a pie). Estos en Alemania se llaman "volkstriathlon" (triatlones del pueblo, o triatlones populares). Este tipo de triatlones son los más habituales en España, mientras que en Alemania, son más frecuentes los de distancias mayores.
El año pasado, entré muy a fondo en este deporte, y una vez en Alemania no pretendo desvincularme de él. Por ello, ahora estoy intentando adaptarme a esta nueva ciudad para continuar entrenando y compitiendo. Creo que es fundamental encontrar un grupo en el que integrarse para los entrenamientos, por ello, algunos días, Anais y yo entrenamos con el equipo de la Universität de Tübingen. Son un grupo bastante numeroso (unos 20), sobre todo en los entrenamientos de carrera (en los cuales al finalizar se toman una cerveza a pie de pista, de medio litro, claro y con cero grados y bastante frío, peculiaridades alemanas, parece que las cervezas las regaló un patrocinador del equipo, y aún deben quedar unas seis cajas), ya que ahora no se sale con la bici -sólo con bici de montana y a estas salidas aun no he empezado a ir-, y a nadar tampoco he podido ir ningún día aún por problema de horario. De momento, voy a nadar -los pocos días que he ido- sólo o con Anais. Pero nadar en las piscinas públicas alemanas es poco menos que imposible. Al contrario que en España, no hay corcheras que delimitan calles, sino que todo el vaso esta libre, con lo que la gente -especialmente los niños- se mueven de un lugar a otro sin un orden lógico, con lo que intentar hacer largos sin chocar con alguien es una labor que requiere más esfuerzo que el propio nado. A parte de esto, hay trampolines, con lo que si no estás muy pendiente te puede caer alguien encima, y no sería demasiado extraño. Desde luego, esto no es a lo que yo estaba acostumbrado. Yo en Valencia , cuando iba a las piscinas de Abastos o a Torrefiel, compartía la calle con una persona o dos -cuando no estaba sólo, que eran muchas veces-. Pero aquí, eso se acabo.
Si obviamos los pequeños inconvenientes de la piscina, y que la bici de carretera no la he tocado desde hace tres meses -hace mucho frió pare ella-, puedo concluir que voy por buen camino para empezar a entrenar. Lo único que hago es salir a correr, y trabajar, que como trabajo con la bici, tres o cuatro horitas de bici todos los días supongo que de algo me servirá. En definitiva, no entreno mucho, pero tengo buenos propósitos. Tengo intención de ir incorporándome poco a poco al grupo de la Universidad, y cuando tengamos mejor tiempo salir en bici con ellos o una pena ciclista que hay aquí. Esa es la idea, ir entrando poco a poco en el mundillo del triatlón aquí. No obstante, estamos en un país donde este deporte es importante. Sólo mencionar que el actual campeón del mundo es alemán; Daniel Hunger. Y que dos de los últimos ganadores del Ironman de Hawaii en los últimos cinco años son alemanes; Faris Al-Sultan y Norman Stadler. Los españoles lo mejor que que hemos conseguido es un quinto puesto el año pasado.
De momento, me voy motivando preparando el calendario de competiciones. La primera es este sábado; Dirty Race. Un duatlón con bici de montana (5 Km, 15 Km y 4 km). Aclarar que el duatlón es otra variante del triatlón que consiste en correr a pie, montar en bici y volver a correr. Esta es la única carrera que está programada, pero quiero hacer dos medio-Ironman (2 Km, 90 km y 21 Km). Lo más probable es que uno sea el de Malterdingen (17 de Agosto), las inscripciones salen en Febrero y ahí tendré que decidirme. Otra posibilidad es uno en Hofheimer, pero son muy cercanos entre si (tres semanas), con lo que no se si sería mucho hacer los dos. La idea es hacer dos porque el año que viene el objetivo clave y principal es el Ironman de Frankfurt. Somos varios amigos los que lo queremos hacer, y tenemos esa prueba metida en la cabeza para 2009. A ver si es posible. -Os dejo una foto con la panorámica aérea de la meta en el Ironman de Frankfurt, y más abajo un video muy, muy bueno sobre el Ironman. Espero que os guste-.












A parte del triatlón hay otras pruebas que quiero realizar. Una es la Marmotte; una marcha cicloturista francesa de 174 Km que discurre por el Col de Glandon, Col du Telegraphe, Col du Galibier y termina en L´Alpe d´Huez. A cualquiera que haya seguido un poco etapas de montaña del Tour de Francia, le sonaran todos y cada uno de estos míticos puertos. Una aventura el primer fin de semana de Julio a la que sé seguro que me acompañan algunos buenos amigos de pedalada -adjunto foto del Col du Galibier-. Aquí en Alemania, en Frankfurt, el primero de Mayo hay otra marcha cicloturista de 100 km, más llanita y llevadera que también pretendemos hacer. Finalmente, y para que no decaiga después del verano, el objetivo principal en Otoño, finales de Octubre es la Marathon de Frankfurt. Este año, estuve en ella como espectador, y el final me impresionó tanto que este año pretendo estar del otro lado, pasar de aficionado que anima a corredor animado. El final, como os digo es espectacular, entras en meta en una gran sala iluminada por miles de luces de colores mientras la música atruena y el confeti plateado vuela por los aires. Muy emocionante. Os dejo un video muy breve con la llegada del ganador de este año.












Como veis, esta entrada se sale de lo que había sido este blog. Quizá es menos interesante y divertido que los anteriores, pero son cosas en las que pienso, y aventuras de las que quiero hablar y compartir. LLegado este punto habrá muchos que me entienden bien. Para ellos, todos estos propositos no necesitan de explicación, no se ven como locuras, se comprende y se comparte. Otros quizá, no entiendan demasido y miren extrañados, !!!pensando 3,8 km nadando, 180 km de bici y 42 corriendo, pero que ............ dice este tio!!!!! Para estos últimos no tengo explicación. Lo siento, no os puedo dar una convincente. Sólo puedo remitirme a Calderón de la Barca, porque como él dice;


Qué es la vida? Un frenesí.
Qué es la vida? Una ilusión,
una sobra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



Un saludo